
El estudio "Alcohol y conducción" –realizado por el RACC y la Asociación Nacional de Fabricantes de Bebidas Refrescantes Analcohólicas (ANFABRA)– puso en evidencia que los conductores creen que pueden beber más alcohol del que realmente daría positivo en un control.
Aunque la cantidad de alcohol que se puede ingerir antes de alcanzar el límite legal depende de las características físicas de la persona, puede establecerse la comparación mostrada arriba entre la percepción de los conductores y las copas que realmente se pueden ingerir antes de dar positivo.







